Retiro y su Patrimonio. Las esculturas que ya no están. (Nota 4)

Por Josefina del Solar

En esta serie de notas que estamos publicando, nos ocupamos especialmente de un aspecto del patrimonio urbano de Retiro, como lo es el de las esculturas en la vía pública.

La observación más sencilla es que ha disminuido sensiblemente su presencia este barrio. La explicación es más o menos compleja, ya que esto puede deberse a varios factores, como ya hemos apuntado en notas anteriores. Entre ellos se pueden señalar diversas reformas que se han hecho en calles y plazas a lo largo de los años, y también cambios en los conceptos urbanísticos más actuales que quizá apuntando a lo funcional, o por las necesidades derivadas de las nuevas tecnologías, llevan a que ya no se consideren las obras de arte como parte inseparable del mobiliario de nuestras ciudades.

Pero además existe un mal que ha crecido mucho en años recientes, que es el de la depredación. Las esculturas u otras piezas artísticas son dañadas o mutiladas, muchas veces por razones incomprensibles, otras para obtener algún beneficio material. En esos casos se suelen sacar las obras para repararlas, o para preservarlas se trasladan a otros lugares de la Ciudad, como hemos visto en notas anteriores. Pero también en este sentido, cuando se trata de obras realizadas en metal y de pequeño tamaño, son robadas y desaparecen. Eso pasó con las dos esculturas que aquí comentamos. Ambas se encontraban a poca distancia una de la otra en la plazoleta llamada actualmente Cándido de Lasala, en la curva de la Avenida Santa Fe frente al Palacio Paz, y calle de por medio con la Plaza San Martín. Y ambas fueron robadas sin que se conozca hasta la fecha cuál ha sido su destino.

A continuación el detalle de estas dos esculturas, evidentemente perdidas para siempre para el patrimonio de Retiro y de la Ciudad.

El Niño y la Gallina.

El Niño y la Gallina. Era una escultura de bronce, con un chico que alzaba en una mano un pollito, y frente a él la gallina enfrentándolo, seguramente para defender a su cría. Altura: unos 70 cm. Su autor fue el escultor italiano Nicolás Gulli (1866-1954). Fue emplazada en 1911 en ese lugar, y robada en 1996.

Grupo infantil

Grupo infantil. Escultura realizada en bronce, de 75 cm. de altura. Representaba a dos chicos unidos por los brazos, en actitud de estar jugando y con expresión de alegría. Obra de Vicente Gemito (1852 -1929), también italiano, a quien se debe asimismo L’Acquaiolo, que se encontraba allí en la misma plazoleta y que fue trasladada al Jardín Botánico, como ya comentamos en una nota anterior. Esta escultura fue robada en 1997.