24 febrero, 2024
En Retiro

El Kavanagh, una imagen identificable de Retiro

Por Josefina del Solar

 

El barrio de Retiro tiene algunos edificios y algunos monumentos que son indudablemente representativos, ya que solo el verlos implica una referencia ineludible de su ubicación.

Entre ellos merece mencionarse sin dudas al Edificio Kavanagh. Que por sus características e importancia es un verdadero ícono de Retiro.

Señalemos en primer lugar que el Kavanagh se diferencia de toda la edificación existente, no solo en la zona sino en la Ciudad en su conjunto, ya que rompió con los estilos arquitectónicos vigentes hasta el momento de su construcción, tanto por sus líneas diferenciadas como por ser el primer edificio de alto, es decir el primer rascacielos de este barrio.

Está situado en Florida 1065, en un terreno aledaño al Plaza Hotel que había sido reservado inicialmente por su propietario, Ernesto Tornquist, para realizar una ampliación de dicho hotel; pero dado que ésta no se concretó, el terreno fue adquirido finalmente por la señora Corina Kavanagh con la intención de levantar allí un edificio de características inusuales hasta entonces. En 1934 la nueva propietaria encarga el proyecto a los arquitectos Gregorio Sánchez, Ernesto Lagos y Luis M. De la Torre. Estos, por la misma época, diseñan también un proyecto integral de la Plaza San Martín que, presentado al Concurso Municipal para la transformación de la Plaza San Martín y el Parque Retiro se adjudicó el primer premio. En el proyecto sus autores proponían que la Plaza San Martín, la Plaza Britania y los terrenos ganados al Río de la Plata en el sector de Puerto Nuevo, se integraran en un parque que debía llegar prácticamente hasta el Río, cubriendo una extensión de 60 hectáreas. La propuesta incluía bajar el nivel de la Plaza, por considerar que su nivel elevado no convenía a la creciente circulación en el lugar, como también reformas en algunas construcciones aledañas, principalmente sobre la calle Charcas (actual M.T. de Alvear) entre Maipú y Florida. Todo eso se completaba con la construcción del edificio que nos ocupa.

Pese al resultado en el concurso municipal, la reforma en la Plaza San Martín no se llevó a cabo exactamente en los términos propuestos por los mencionados arquitectos. Pero sí se encaró la construcción del proyectado edificio. Hay que mencionar sin embargo que la posibilidad cierta de la construcción de un edificio monumental en ese predio causó cierta preocupación, principalmente en vecinos de la zona, siendo inicialmente descalificada por muchos con argumentos diversos: que rompería totalmente con el estilo arquitectónico hasta entonces conocido, que esto significaría un perjuicio para el lugar, que restaría perspectiva a la Plaza y a los edificios linderos, y otros más. La obra sin embargo siguió adelante pese a todo, y fue así que luego de casi dos años de trabajo, en los que debieron extraerse nada menos que 16.500 metros cuadrados de tierra en el lugar para poder construirlo, se llega a la inauguración del Edificio Kavanagh, el 3 de enero de 1936.

Construido con marcadas influencias del estilo norteamericano de los años ´20, el Kavanagh se constituyó en uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires, y con sus 120 metros de altura en el edificio más alto del mundo en estructura de hormigón armado en aquel momento. Debido a esto excedía las pautas municipales vigentes en la época, por lo que fue necesaria una resolución especial del Concejo Deliberante que autorizara la altura de los frentes sobre las calles Florida y San Martín.

El Edificio fue ideado además para reemplazar en el nuevo estilo de vida a los grandes palacios que albergaron a la clase alta porteña, por lo que se lo dotó de todo tipo de comodidades, tales como aire acondicionado central, gimnasio, pileta de natación, talleres de lavado y planchado, frigorífico para depósito de pieles y alfombras, sistema telefónico central, depósitos de seguridad y unas cuantas más, las que significaron una verdadera novedad en aquel momento para un edificio de viviendas. Existió incluso la idea, originada seguramente en su ubicación y altura excepcionales de instalar en él un observatorio astronómico, lo que finalmente no se concretó.

El Kavanagh consta de 33 pisos, subsuelo y azotea, 12 ascensores, 5 escaleras y 105 departamentos –de diferentes comodidades y cada uno con entrada individual- además de patios, locales y estacionamientos en la planta baja. La superficie del terreno es de 2400 y la edificada de 25.000 metros cuadrados. Está ubicado en una manzana triangular y separado del Hotel Plaza por una pequeña calle que corre entre Florida y San Martín y que lleva el nombre precisamente de quien lo hizo construir: Corina Kavanagh.

Su perfil se diferencia del de cualquier otro edificio de la Ciudad de Buenos Aires, ya que su forma de torre en la que se suceden varios escalonamientos, coronada por una mansarda, es decir su línea ascendente en diferentes niveles, sumada a una privilegiada ubicación, lo hacen divisable desde diferentes perspectivas, dándole una personalidad única y fácilmente identificable.

 

FOTO: El Kavanagh se destaca de toda la edificación existente, tiene un perfil propio e identificable (Foto La Gaceta del Retiro).