Dos Bicentenarios y un libro

El 5 de abril se cumplió el bicentenario de la batalla de Maipú, un hecho fundamental de la campaña libertadora del General San Martín que tuvo importantes repercusiones en la independencia de nuestros países del Cono Sur. Y poco después, se escribió el que sería el primer poema gauchesco propiamente dicho, al ser el primero que menciona la palabra gaucho: un Cielito de Bartolomé Hidalgo escrito en honor a la batalla mencionada.

Sobre esto trata esencialmente el último libro de la erudita escritora, docente e investigadora Olga Fernández Latour de Botas, que acaba de aparecer. El libro se llama Bartolomé Hidalgo. Un poeta sanmartiniano, y va a ser comentado por su autora en una mesa redonda el próximo sábado 28 de abril a las 14.15 en la Feria del Libro (Sala Adolfo Bioy Casares). En la mesa, coordinada por la profesora Marta Ruiz,  participará también Josefina del Solar, directora de La Gaceta del Retiro, con una reseña histórica sobre la Batalla de Maipú. El acto organizado por la Asociación Amigos de la Educación Artística, y denominado “Bicentenario de la Batalla de Maipú y la Poesía Gauchesca”, cerrará con la presentación del Grupo Coreográfico del Centro de Profesores, dirigido por la Prof. Nilda Cardinal, interpretando danzas folklóricas vinculadas a las fechas que se conmemoran.

Transcribimos a continuación algunos fragmentos del libro de la doctora Fernández Latour de Botas.

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BICENTENARIO DE LA POESIA GAUCHESCA (*)

En el presente año 2018, como es sabido, se conmemora y celebra el bicentenario de la gloriosa batalla de Maipú (Chile, 5 de abril de 1818), en que el triunfo de las armas argentino-chilenas, al mando del general San Martin, terminó con la dominación realista en el Cono Sur de América. Puede sorprender acaso, que, quien esto escribe, haya propuesto que este año sea celebrado como el del bicentenario de la “poesía gauchesca”.

Reconozco que es infrecuente, y puede prestarse a interminables querellas, el determinar el nacimiento de un tipo de manifestación literaria, pero en cuanto al nacimiento de la poesía gauchesca sostengo que los argumentos no han sido rebatidos y hasta que no son rebatibles. En efecto, de esa expresión poética, de la que Borges sostuvo que es uno de los acontecimientos “más singulares que la historia de la Literatura registra”, no puede decirse que comienza hasta que “el gaucho”, bajo ese nombre genérico dado al jinete de las pampas y de las cuchillas, aparece como emisor y como protagonista.

Efectivamente, pasaron décadas de aprontes poéticos que no llegaban a mencionar al gaucho como portador de aquellas composiciones en lengua de isofonía rústica rioplatense que reconocemos en el sainete de autor desconocido El amor de la estanciera, en el celebrado texto del canónigo Juan Baltasar Maziel Canta un guaso en estilo campestre las hazañas del Excelentísimo Señor D. Pedro de Ceballos, ambos de fines del siglo XVIII,  y aún en coplas popularizadas, generalmente atribuidas a Bartolomé Hidalgo, de las primeras décadas del siglo XIX. Hasta en el sainete provincial anónimo titulado El detall de la acción de Maipú, coetáneo de los hechos cuya celebración proponemos (y acaso obra no firmada del mismo Hidalgo), se ha evitado la mención del gaucho como voz cantante y protagonista de los hechos, si bien el riguroso cuidado de José Luis Moure (²) ha podido hallar, en las indicaciones correspondientes a su puesta en escena, una mención de “hombres y mujeres vestidos de paisano-gaucho”, que no deja de tener interés.

Demás está decir que no estamos hablando de piezas del folklore del gaucho, de su patrimonio oral tradicional, ya que los rasgos de voluntario color local son ajenos a la índole de esta poesía, sino a la que, compuesta por “señores de Buenos Aires o de Montevideo” como dice Borges, hace hablar o cantar a gauchos en lenguaje que remeda al de su conversación común. La aparición explícita del gaucho no ocurre en las letras rioplatenses hasta la publicación del  Cielito patriótico que compuso un gaucho para cantar la acción de Maipú, redactado, publicado en doble folio y puesto en venta en el local de la Gazeta de Buenos-Ayres por el poeta montevideano residente en esta ciudad don Bartolomé Hidalgo, entre los meses de abril y mayo de 1818.

Por eso propongo con firme voluntad y trato de que ella se comparta, la consideración del año 2018 como “Bicentenario de la batalla de Maipú” y “Bicentenario de la poesía gauchesca” y hasta he imaginado un breve texto para dar fuerza legal a la idea.

Podría decirse así que, en vista de que todas las conmemoraciones de alto impacto social  y cultural generadas por las acciones libertadoras de las tropas conducidas por el Capitán General de los Andes, don José de San Martín, merecen ser recordadas en sus bicentenarios, y atento a

  • que según palabras de Jorge Luis Borges (1960) “La poesía gauchesca es uno de los acontecimientos más singulares que a historia de la literatura registra”;
  • que la poesía gauchesca rioplatense reconoce como su primera manifestación al CIELITO PATRIÓTICO que compuso un gaucho para cantar la acción de Maipú” (Chile, 5 de abril de 1818);
  • que dicha composición, como lo prueban documentos fehacientes, fue publicada por el poeta montevideano entonces residente en Buenos Aires, don Bartolomé Hidalgo (sin firma y sin fecha)) entre abril y mayo de 1818.

Sería oportuno aprobar la institución del año 2018 como “Bicentenario de la Batalla de Maipú” y “Bicentenario de la poesía gauchesca” y asimismo:

  • recomendar la amplia divulgación de dichas efemérides y de sus fundamentos históricos y literarios en todos los medios educativos y socioculturales de la República Argentina;
  • alentar la realización de acciones tendientes a que, de esta conmemoración, sea partícipe la República Oriental del Uruguay, que comparte en su historia literaria la presencia del autor de dicha pieza fundadora, nacido en la ciudad de Montevideo en 1788, y también la República de Chile, cuya libertad, gloria binacional argentino-chilena, se cimentó en aquella batalla de Maipú que marcó el fin de la dominación realista en el Cono Sur de América;
  • procurar que, en todas las instituciones educativas y culturales, oficiales y privadas, se estimule la producción de acciones académicas, artísticas y pedagógicas destinadas a divulgar y celebrar estas efemérides mediante el estudio, la puesta en escena y la proyección creativa (plástica, dramática, poética, musical y coreográfica), de la forma “Cielito patriótico que compuso un gaucho”, creando conciencia sobre sus fundamentos históricos y su gravitación, a partir de la pieza de 1818, en la cultura rioplatense.

Me permito pensar que todos ellos serían actos de justicia.

(²) JOSÉ LUIS MOURE. Sainete Provincial titulado El detall de la acción de Maipú (1818) / Estudio Preliminar, Edición Crítica y Notas de José Luis Moure. Buenos Aires, Biblioteca Nacional, Biblioteca Digital Trapalanda Publicaciones de la Biblioteca Nacional, reediciones & Antologías. 2012.

9
NACE LA POESIA GAUCHESCA

(…) hasta el año en que se libra en Chile la batalla de Maipú, seguimos teniendo Cielitos redactados según el modelo popular tradicional, ya sea en expresión de norma culta, ya en lengua que remeda el habla cultural rioplatense, cuyos protagonistas se mencionan como paisanos o como criollos, nunca como gauchos. Sin embargo, en ese mismo año, ha de publicarse el primer Cielito, la primera composición poética rioplatense en la que aparece, como emisor y como protagonista, explícitamente, un gaucho.

En efecto, la voz de aquel Bartolomé Hidalgo –el poeta neoclásico- comienza a enmascararse tras la estampa de un gaucho porteño, anónimo pero siempre el mismo en los Cielitos de 1818 (Cielito patriótico que compuso un gaucho para cantar la acción de Maipú), de 1819 (A la venida de la expedición, Cielito) y de 1820 (Un gaucho de la Guardia del Monte contesta al Manifiesto de  Fernando VII y saluda al conde de Casa Flores con el siguiente Cielito, escrito en su idioma). En este último ya se dice que el cantor es un “gaucho de la Guardia del Monte” pero aún se mantiene el suspenso respecto de cuál es el nombre del gaucho que sería presentado por primera vez en 1821, en el Cielito patriótico del gaucho Ramón Contreras compuesto en honor del Ejército Libertador del Alto Perú. En la obra completa de Hidalgo, el gaucho Ramón Contreras es luego desdoblado en otro, que en lo sucesivo, será reconocido  como el verbo del mismo Hidalgo: Chano, el cantor. Y ¿cómo encaran los gauchos de Hidalgo las referencias a José de San Martín? Para muestra basten las estrofas del primer Cielito patriótico enque el gaucho cantor nombra al gran Jefe, al referirse, precisamente, a la batalla de Maipú:

Cielito patriótico que compuso un gaucho para cantar la acción de Maipú (1818)

(Fragmento)

No me neguéis este día                                     Se reúnen los dispersos

cuerditas vuestro favor,                                   y marchan las divisiones,

y contaré en el CIELITO                                    y ya andaban los paisanos

de Maipú la grande acción.                              con muy malas intenciones.

Cielo, cielito que sí                                            Allá va cielo, y más cielo,

Cielito de Chacabuco,                                        Cielito de la cadena,

si Marcó perdió el envite,                                para disfrutar placeres

Osorio no ganó el truco.                                   es preciso sentir penas.

 

En el paraje mentado                                        Pero ¡bien ayga los indios!

que llaman Cancha Rayada                             ni por el diablo aflojaron,

el General SAN MARTIN                                   Mueran todos los gallegos

llegó con la grande Armada.                            VIVA LA PATRIA, gritaron.

Cielito, cielo que sí,                                              Cielito digo que no,

era la gente lucida,                                              no embrome amigo Fernando,

y todos mozos amargos                                     si la Patria ha de ser libre

para hacer una envestida. (sic)                       para qué anda reculando.

 

Lo saben los enemigos                                       Al fin el cinco de abril

y al grito ya se vinieron                                      se vieron las dos armadas

y sin poder evitarlo                                             en el arroyo Maipú,

nuestro campo sorprendieron.                       que hace como una quebrada.

Cielito, cielo que sí,                                              Cielito, cielo que no,

Cielito del almidón,                                              Cielito digo que sí,

no te aflijas godo viejo                                        párese mi don Osorio

que ya te darán jabón.                                         que allá va ya SAN MARTIN.

 

De noche avanzaron ellos                                   Empiezan a menear bala

y allá tuvieron sus tratos;                                   los godos con los cañones,

compraron barato, es cierto,                              y al humo ya se metieron

¡Qué malo es comprar barato!                           todos nuestros batallones.

Cielito, cielo que sí,                                                Cielito, cielo que sí

Le dijo el sapo a la rana,                                       Cielo de la madriguera,

cantá esta noche a tu gusto                                 cuanto el godo pestañó

y nos veremos mañana.                                        quedó como tapadera.

(*) Olga Fernández Latour de Botas: Bartolomé Hidalgo, un poeta sanmartiniano. Obras de Ferlabó/Editorial Dunken. 2018.