Vitillo, el último de los Hermanos Abalos

Una neumonía se llevó, hace unos días apenas, a esa figura singular que fue Víctor Manuel Abalos, Vitillo, el último de los cinco Hermanos Abalos, que tan insigne labor desarrollaron en favor de la música folklórica en nuestro país. Tenía 97 años Vitillo, había nacido el 30 de abril de 1922, santiagueño como sus hermanos. Pero hasta casi sus últimos días se había mantenido activo, presente en programas, en peñas, actuando en escenarios con su bombo.

Era el cuarto de los Abalos, que seguían este orden: Machingo, Adolfo, Roberto, Vitillo y el menor, Machaco. Vitillo los sobrevivió a sus hermanos, era el último de los Abalos, ese grupo único que había comenzado a trajinar escenarios del país a fines de los años ’30, con el que hicieron giras también, llevando la música argentina por los escenarios del mundo. Siempre mantuvieron un estilo, y un repertorio basado en temas tradicionales y otros propios. Cuando después de casi seis décadas los Hermanos Abalos dejaron de ser un conjunto, Vitillo tuvo su Patio, o siguió presentándose junto a otros músicos, siempre en línea con la música tradicional.

En octubre de este año la Academia Nacional del Folklore lo distinguió con su Gran Premio de Honor, vinculado a su trayectoria de músico, que transitó mayoritariamente como integrante de los hermanos Abalos, como bombisto y también cantando, muchas veces a dúo con Machaco. Falleció ese mismo mes, el 19 de octubre pasado.  Y como tal será recordado seguramente, por lo que ha sido su trayectoria y su aporte a la música folklórica argentina.

FOTO: Vitillo Abalos junto a la directora de esta publicación, Josefina del Solar, hace apenas unos meses (Foto La Gaceta del Retiro)