22 febrero, 2024
En Retiro

Del Retiro de ayer.  Esmeralda y Arenales en una antigua fotografía

Siempre es interesante ver antiguas imágenes de Buenos Aires, y sabemos que para nuestros lectores más vinculados a este barrio, lo son las fotografías que nos muestran a Retiro en otros años.

Ha cambiado mucho nuestro barrio, sin duda. Por eso despierta tanto interés, porque no solamente vemos otros medios de transporte o vestimentas diferentes a las de hoy, sino que también podemos ver cómo se ha transformado desde el punto de vista de la edificación.

Buenos Aires es una ciudad que cambia constantemente,  y Retiro es un muestrario de esos cambios.

Esta foto que aquí podemos apreciar es de 1926, se trata de la calle Esmeralda en su cruce con Arenales, y está tomada desde la Plaza San Martín, que todavía no estaba dividida. Hoy a ese sector de la Plaza se lo llama anexo, o sector de Cancillería. Vemos precisamente hacia la derecha de la foto, sobre Arenales, el Palacio Anchorena, actual Palacio San Martín, que por entonces era todavía un edificio de uso  particular que hizo construir Mercedes Castellanos de Anchorena para su residencia y la de sus tres hijos. El arquitecto elegido para diseñarla fue Alejandro Christophersen, autor también de otros importantes edificios en Buenos Aires. Hijo del cónsul noruego en Cádiz –ciudad en la que nació en 1866- y llegado a la Argentina a los veintiún años, Christophersen estaba emparentado con los Anchorena e iba a llegar a ser uno de los arquitectos más importantes de su época en nuestro medio. Este magnífico palacio, del cual vemos apenas una parte, fue adquirido años después por el Estado Nacional y destinado a sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, oportunidad en la que se lo denominó Palacio San Martín. Actualmente sigue perteneciendo a esa dependencia oficial, pero ya no para sede de sus oficinas sino como lugar para la realización de actos y eventos especiales.

Las oficinas de la Cancillería se trasladaron a la esquina opuesta, que en la fotografía vemos como era hasta fines de la década del ’60 del siglo XX. Allí estaba la residencia de la familia Pereyra Iraola, que alcanza a verse también parcialmente en la fotografía.

Lógicamente los automóviles nos ubican perfectamente en los años en los que fue tomada la fotografía.

Josefina del Solar