Del Retiro de ayer: la Plaza San Martín tuvo un lago

Por Josefina del Solar

La Plaza San Martín, núcleo originario de este barrio de Retiro, experimentó diversas transformaciones en su fisonomía a lo largo de la historia. Una de las más importantes fue la que se implementó en la década del ’80 del siglo diecinueve bajo la intendencia de Torcuato de Alvear, que marcó una impronta modernizadora en la Ciudad. En tal sentido, y siguiendo una tendencia de la época en ciudades europeas, este notable funcionario planificó un estilo para las plazas y parques, instalando en algunos de ellos elementos decorativos como grutas, miradores, cascadas y lagos. A partir de entonces la Plaza San Martín tuvo su lago propio, como puede verse en la fotografía que incluimos en esta página. Allí estuvo este pequeño lago durante algunos años, hasta que otros criterios estéticos y seguramente otras necesidades llevaron a producir nuevos cambios en este espacio público.

El más destacable se dio en la primera mitad de la década del ´30 con la ampliación de la superficie de la Plaza, a la que se le incorporó el tramo de la calle Arenales que iba de Maipú a Florida, y la barranca que da hacia Leandro N. Alem. Junto con eso se realizaron otras obras que incluyeron la remodelación del sector que rodea al monumento al General San Martín, todo lo cual significó la desaparición definitiva del lago.

Recordamos simplemente que las modificaciones mencionadas se hicieron en épocas en las que la Plaza San Martín aún no era Lugar Histórico, status que alcanzó en 1942 y que desde entonces impide modificar el ámbito sin la correspondiente autorización de la Comisión Nacional de monumentos y Lugares Históricos, entidad que tiene a su cargo la atención de estos espacios únicos en la Ciudad.

Respecto a la fotografía en sí, como siempre ocurre con estas tomas históricas, permite observar cuánto ha variado un lugar de ayer a hoy. Por ejemplo los dos árboles que se ven más cercanos ya no están allí en la actualidad, como tampoco los bancos en los que parecen pasar plácidamente su tiempo algunos anónimos personajes. Por otra parte, y además del aspecto documental, es para destacar en la foto lo visual de conjunto, con u elemento simétrico interesante como lo es la imagen del monumento reflejada en el agua.

FOTO: El pequeño lago estuvo durante varios años en la Plaza San Martín.