Nuevas medidas restrictivas y la situación de la Ciudad de Buenos Aires

El crecimiento y la aceleración de los contagios en el país, en lo que se ha llamado la “segunda ola” del Covid, ha llevado a que el Gobierno Nacional adoptara medidas restrictivas, que apuntan a disminuir la circulación en diferentes ámbitos para reducir los riesgos de propagación del virus. Estas medidas, que se plasmaron en el Decreto 241/2021 firmado por el presidente Fernández, comenzaron a regir a partir de la 0 hora del viernes 16 de abril y se extenderán hasta el 30 de este mes. Las más significativas tienen que ver con la restricción de la circulación a partir de las 20 y hasta las 6 de la mañana, la posibilidad de que los comercios abran sus puertas solamente entre las 9 y las 19 –los gastronómicos solamente podrán funcionar al aire libre y más allá de las 19 únicamente en modalidad delivery y take away-, y el transporte público, como ocurre hasta el momento, queda reducido para uso de actividades consideradas esenciales. Los shoppings no podrán abrir, y se suspenden las actividades deportivas, culturales y religiosas en ámbitos cerrados.

El caso es que algunos aspectos del anuncio de estas medidas, como por ejemplo que su obligatoriedad rigiera solamente para el Area Metropolitana, y que su cumplimiento sería controlado por las fuerzas de seguridad nacionales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sumados a que, pese al anuncio de que serían por 15 días se tema que eso se prolongue por mucho más tiempo ya que está muy presente lo ocurrido el año anterior en este aspecto; al indudable cansancio que esta pandemia ocasiona en la sociedad argentina, y al hecho de que la vacunación todavía no alcanza porcentajes importantes como para brindar seguridad a buena parte de la población, tuvieron una repercusión muy fuerte en la Ciudad de Buenos Aires, donde hay sectores que apenas habían comenzado a repuntar levemente en su actividad sienten que un nuevo parate puede ser imposible de levantar.

Pero indudablemente lo que tuvo mayores repercusiones fue que entre las medidas se incluye el cierre de la actividad escolar presencial, algo que las familias en general y los especialistas, entre ellos entidades internacionales como UNICEF por ejemplo, señalan como algo muy negativo en sus consecuencias inmediatas y a largo plazo.

Muchas voces de diferentes ámbitos se hicieron eco de esta inquietud especialmente. Al respecto el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Horacio Rodríguez Larreta dio un mensaje luego de una reunión mantenida con el Presidente de la Nación, exponiendo la postura contraria al cierre de las escuelas. Sobre esto señaló: “Seguiremos insistiendo y haciendo todo lo posible para que el próximo lunes los alumnos y alumnas de la Ciudad estén en las aulas”. Expresó que en el momento que se vive “hay que cuidar la salud de la gente, pero también la educación, el acceso al trabajo y todas las actividades que hacen al bienestar integral”. Agregó datos en confirmación de que la escolaridad presencial no es un factor de dispersión del virus: “De las 700.000 personas que acceden a las escuelas (alumnos, docentes, directivos, personal no docente) hubo menos del 1% de contagios, para ser exactos el 0,89%. A quienes se contagiaron les hicimos un seguimiento para averiguar qué pasó con sus contactos estrechos, y el contagio fue menor a uno: solo el 0,012%. Ante esto se puede comprobar que no sólo la escuela no contagia, sino que tampoco es un lugar de propagación del virus”, señaló. “El presidente coincidió con esta evidencia de que las escuelas no son un lugar de contagio, pero me transmitió lo que después dijo públicamente: el motivo es la circulación que conlleva la presencialidad”, dijo. Al respecto Larreta argumentó: “Si hoy tomamos la cantidad de gente que viaja en transporte público, es igual a la que viajaba antes del comienzo de las clases presenciales. Además, antes de la pandemia una de cada tres personas que iba a las escuelas usaban el transporte público, y hoy lo utiliza una de cada cuatro. Del mismo modo, la mayoría viaja en colectivo, medio en los que sumamos un 20% más de unidades, con lo cual hay más unidades para la misma cantidad de gente. Por último, en Nivel Inicial y Primario la mayoría de los chicos vive a diez cuadras a la redonda del establecimiento, con lo cual va caminando y no usa el transporte público”. Agregó que “Toda esta evidencia yo se la voy a acercar al presidente y espero que ante la preocupación que él manifestó pueda rever su posición”.

Además Larreta confirmó que el viernes 16 “a primera hora la Ciudad presentó un recurso de inconstitucionalidad”, sobre el cual dijo: “Estamos esperando que la Corte Suprema lo trate lo antes posible con la urgencia que supone que los chicos tienen que volver a las clases el lunes”.

FOTO: Las medidas restrictivas de la circulación ya entraron en vigencia. Puede verse en esta foto tomada antes de la medianoche del viernes 16 en una calle de Retiro (Foto: La Gaceta del Retiro)