Del Retiro de ayer: el desembarco en el Río de la Plata

Por Josefina del Solar

No es la primera vez que hacemos referencia en esta sección a la importancia que tuvo para este barrio de Retiro su cercanía con el Río de la Plata, la que marcó seguramente su desarrollo en las diferentes etapas históricas. Esa cercanía era todavía muy evidente hasta el último tercio del siglo diecinueve, ya que las aguas del Río llegaban por entonces prácticamente hasta el lugar en que se encuentra hoy la Estación Retiro. Es decir que ocupaban todo el sector del bajo que en la actualidad vincula el área del ferrocarril con el puerto.

La fotografía que publicamos en esta oportunidad creemos que es muy interesante por su valor documental. Muestra una escena de desembarco, de acuerdo a la modalidad que era corriente desde siempre, y que iba a ser así hasta la construcción del Puerto de Buenos Aires. Es que los barcos de un cierto tamaño no podían llegar hasta la costa, puesto que la profundidad de las aguas no lo permitía, entonces el desembarco, tanto de pasajeros como de equipajes, se hacía en botes o barcazas más pequeñas, y de allí se trasladaban en carros tirados por caballos hasta la costa.

El sector de la costa que pertenecía al Retiro se denominaba Puerto San Martín, también mencionado en algunos casos como Puerto del Retiro. La casi exagerada denominación de puerto se aplicaba a lo que era la desembocadura en el Río de la Plata  de la calle Maipú, la actual Ramos Mejía que corre frente a la estación ferroviaria. Y decimos que es exagerada puesto que el mencionado puerto no estaba dotado en absoluto para el tipo de tareas que exigía. Los testimonios de época nos describen precisamente la gran incomodidad y las dificultades de todo tipo que implicaba un desembarco. Por ejemplo hacia 1880, la época aproximada de la fotografía que aparece en esta página, José Antonio Wilde, quien dejo importantes testimonios de la Buenos Aires del siglo diecinueve, se queja de que en la ciudad de esos años “podemos jactarnos de poseer la mejor rada natural del mundo,  y a la vez debemos confesar ingenuamente que hemos tenido la especial habilidad de conservarla hasta la fecha casi en el mismo estado en que la providencia nos la concedió”.  Para agregar luego detalles sobre las dificultades que implicaba el desembarco en esas condiciones, que iban desde las mojaduras en los pasajeros, deterioro por esta misma causa en las mercaderías, daños en los caballos por el esfuerzo que debía hacer tirando de los carros en el agua, a lo que debe agregarse, dice el autor “el tiempo precioso que esta dilatada operación hace perder” (*).

La fotografía nos permite distinguir las barcazas y los carros utilizados para el desembarco, y la utilización de animales para esto,  lo que está relacionado con que las aguas del Río de la Plata no eran profundas en las inmediaciones, dato comprobable a través de  la imagen.

Si pensamos que el espacio que nos muestra la foto está totalmente urbanizado en la actualidad, es decir todo lo que se ha alejado el Río como consecuencia de esa urbanización, podemos comprender cuánto se ha transformado nuestra Ciudad en aproximadamente un siglo y medio, y en eso particularmente este barrio de Retiro que nos ocupa.

(*) José A. Wilde: Buenos Aires desde 70 años atrás. Cap. 2.

FOTO: Los desembarcos en la costa del Retiro eran dificultosos y nada cómodos.