Arroyo, una calle singular

  1. Por Josefina del Solar

La calle Arroyo es una de las más singulares y características de su tipo en Buenos Aires, y por supuesto del barrio de Retiro. El trazado curvo, diferente al habitual en las calles de esta Ciudad, sumado a la particular riqueza y valor de su patrimonio edilicio hacen de ella un elemento de interés para comentar aquí. 

Vale recordar que es una calle muy corta, de solo cuatro cuadras,  que va desde Esmeralda hasta Libertad, y corre paralela a Juncal y Avenida del Libertador, entre ambas arterias. La prolongación de la Avenida 9 de Julio hacia el bajo, que alcanzó a esta calle en 1979, recortó una cuadra completa de su breve trayecto fracturándola en dos, lo que sin duda atentó no solo contra la unidad de trazado sino también de estilo característico de Arroyo. Nos referimos específicamente a sus magníficas construcciones de petit-hoteles que se perdieron con las demoliciones para el trazado de la Avenida. De todas maneras conserva todavía edificios importantes, algunos que son sedes de embajadas, otros que albergan departamentos o galerías de arte. 

Claro que, a comienzos del siglo diecinueve, las manzanas en las que se alzan hoy esas edificaciones estaban todavía lejos de pertenecer al sector más urbanizado de la Ciudad.  Como lo hemos señalado en más de una oportunidad al  tratar el devenir histórico de la zona, ésta se fue formando en torno a dos núcleos: el que corresponde a la actual Plaza San Martín, y el de la iglesia del Socorro. El resto estaba ocupado mayoritariamente por quintas,  algunas de las cuales marcaron los nombres de las calles que después se fueron abriendo. Ese precisamente es el caso de la que nos ocupa, ya que su nombre recuerda a Don Manuel Andrés Arroyo y Pinedo (1778-1839), quien tenía su quinta ubicada en lo que es en la actualidad la intersección de Arroyo con Cerrito. 

Manuel Arroyo fue una destacada personalidad en el Buenos Aires de esos años: tuvo participación en la lucha contra las Invasiones Inglesas, colaboró con Juan Martín de Pueyrredón en la formación de Regimiento de Húsares, participó en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810, formó parte más delante de la Legislatura de Buenos Aires y fue además director y luego presidente del Banco Nacional. 

 Cuando a comienzos del siglo veinte lo que es actualmente el barrio de Retiro  estaba ya transformándose en un lugar de importantes residencias, se decide la apertura de una calle a la que, por Ordenanza Municipal en diciembre de 1902,  se le da el nombre de Arroyo. Su trazado no fue un hecho inmediato, ya que en Juncal y Esmeralda estaba aún la cervecería que había sido de Emilio Bieckert, quien la había vendido en 1895, antes de regresar a Europa. Esta abarcaba desde Juncal hasta la actual Av. del Libertador, por lo que, para el trazado de la calle en ese tramo era necesaria su venta y el posterior loteo del terreno que ocupaba. Esto se da en 1911, y al año siguiente se concreta la apertura, con el emplazamiento del monumento a Carlos Pellegrini en la plazoleta que lleva su nombre.

Continuaremos en un número próximo ocupándonos de alguno de los magníficos edificios de Arroyo.  

FOTO: El trazado curvo de un tramo de Arroyo es una de sus características singulares.