Un problema que parece eterno

Una y otra vez, lamentablemente, tenemos que volver sobre un tema que aparenta no tener fin.

Muchos contenedores aparecen rodeados de basuras, como en este caso, a media tarde, en Suipacha y Arroyo.

Con la foto que aquí publicamos, tomada esta semana en un lugar de Retiro –Suipacha y Arroyo para más datos- pero que puede verse en cualquier otro lado de nuestro barrio de Retiro, no hacen falta palabras. Se trata simplemente de la basura desparramada en torno de un contenedor, que evidentemente ha sido saqueado, seguramente para extraer algo de su interior que pueda tener algún valor.

Un simple análisis de las causas de esto nos lleva entonces a la existencia de situaciones que tienen entidad desde hace algunos años simplemente, con personas, principalmente en situación de calle, que revisan contenedores y dejan expuesto el resultado de esa actividad. Sin contar que también pueden darse casos de personas desaprensivas que dejan bolsas fuera de los contenedores, con lo cual facilitan ese desparramo. Que en lo esencial es obviamente perjudicial desde lo sanitario para todos, además de sumamente desagradable.

Vemos por otra parte en forma constante que desde la Ciudad se renuevan los contenedores,incluso con diferentes características; que se hacen campañas para alentar la separación de residuos entre orgánicos y reciclables, que se ubican composteras y se enseña a compostar en casa para reducir la cantidad de residuos que se sacan a la calle, etc. etc.

Pero la realidad es que estas situaciones de basura expuesta también se multiplican. Sabemos que las formas de consumo y envasamiento de los productos fundamentalmente, hace crecer en forma constante  la cantidad de desechos, incluso familiares. Y en esto hay que remarcar sobre todo los plásticos, tan dañinos al medio ambiente.

Hay horarios para sacar la basura  y ubicarla en los contenedores, las empresas recolectoras-al menos en este barrio-pasan a recogerlos diariamente, eso lo vemos también. Entonces ¿por dónde pasa la solución? Por supuesto que no tenemos la varita mágica, solamente en lo personal colaboramos en todo lo posible en el asunto, separando en casa la basura entre orgánicos y reciclables, reduciendo en lo que está a nuestro alcance, haciendo un poco de docencia también desde esas páginas. Pero como vecinos de la Ciudad y de este barrio, creemos que no debería ocurrir esto. Suponemos que un mayor control de estas situaciones sería necesario, y algún nivel de sanciones derivadas de ese control.  O instalar algún tipo de contenedores que no puedan ser violados, como parece que se están ubicando en Córdoba, por ejemplo, según vimos en una información reciente.

Podríamos agregar que la educación puede ayudar mucho. Quizás habría que hacer más campañas respecto a la opinión pública, incluso campañas escolares, para que se entienda desde ya la importancia de este problema. Estamos apenas saliendo de una difícil situación por la pandemia, en relación a esto cuidamos mil cosas para evitar contagios, y por otra parte la salubridad pública está en dificultades en nuestras calles, saliendo de nuestros domicilios.

En fin, algo habrá que hacer. Porque no podemos aspirar a tener la ciudad más moderna y actual, con un desarrollo cultural relevante, que intente recuperar turismo y demás, y al mismo tiempo con la basura desparramada en los lugares más destacados, como en el caso que mostramos en la foto: a metros de un museo maravilloso y de una calle como Arroyo, que decimos nos enorgullece.

FOTO: Muchos contenedores aparecen rodeados de basuras, como en este caso, a media tarde, en Suipacha y Arroyo.