Abren los teatros porteños

Otra actividad que está recuperándose en la Ciudad de Buenos Aires por estos días es la teatral. El anuncio es: regresan los teatros y espacios culturales. Claro que todo será aplicando medidas específicas de prevención del Covid. 

Este “Protocolo para el desarrollo de actividades escénicas con público” fue realizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad conjuntamente con entidades del sector y el Ministerio de Salud porteño, y es de aplicación obligatoria para todos los que participen de las actividades, sean personal, artistas, o público asistente al espectáculo.

Las actividades incluidas en el desarrollo de las artes escénicas son:

– Trabajo administrativo y de mantenimiento de espacios destinados a artes escénicas.

– Ensayos, entrenamiento y práctica teatral y musical.

– Grabación y/o transmisión de contenidos escénicos en entornos presenciales o digitales (grabación de obras de teatro, de danza, performance y/o música en vivo), con o sin asistencia de espectadores en el espacio físico y con la posibilidad de ser transmitidos a través de un sistema de streaming.

– Desarrollo de actividades escénicas como presentaciones, clases, talleres, seminarios, etc, siempre bajo las pautas del protocolo mencionado.

– Desarrollo de funciones, conferencias y conciertos con asistencia de público presencial.

Los teatros o espacios deberán contar con la habilitación o permiso para realizar dichas actividades, que podrán ser en espacios cerrados o al aire libre. Para la organización,  deberán establecer turnos rotativos de trabajo, respetar la distancia interpersonal y el uso de cubrebocas para todos, incluso los artistas que deberán usarlos hasta el momento previo a entrar en escena. Se deberán procurar ambientes ventilados, reforzar las medidas de higiene personal y realizar controles de temperatura.

En la medida de lo posible, los artistas deberán maquillarse, peinarse y/o vestirse por sus propios medios, sin ayuda de terceros, preferentemente en su domicilio, y de no ser posible en camarines. Y de ser imprescindible la asistencia, quienes la hagan deberán ajustarse estrictamente al protocolo.

La cantidad de personas en escena deberá ser acorde al cumplimiento del distanciamiento social, preventivo y obligatorio. La interacción en el escenario entre los artistas será de al menos de 2 metros de distancia. Para las escenas o representaciones que requieran mayor cercanía podrá utilizarse la máscara facial o tapabocas, a menos que sean escenas o situaciones que impliquen momentos casuales de corta duración que no pueden tener una duración superior a 15 minutos.

En cuanto a la asistencia del público: el coeficiente de ocupación del espacio será de un máximo del 30% en relación a la capacidad máxima habilitada. El organizador deberá contemplar la mejor manera de estructurar los ingresos y salidas, ya que se deben cumplir las pautas de distanciamiento de 2 metros entre personas. Se recomienda que los tickets de acceso, sean pagos o gratuitos, sean adquiridos con antelación a la función a través de medios digitales o telefónicos. El control de entradas se realizará mediante un código QR o en la pantalla de un celular. Y el público deberá tener a disposición alcohol en gel al ingreso.

La forma de disposición de las ubicaciones se podrá determinar en función a la disposición de cada espacio, ya sea que se trate de espacios cerrados y/o abiertos:
Espacios con butacas fijas: intercalando, en cada fila, las butacas ocupadas y libres. Con excepción de un mismo grupo familiar conviviente, en cuyo caso pueden ubicarse hasta seis localidades en continuo. Espacios sin butacas: permitiendo el ingreso según el aforo autorizado, las ubicaciones estarán distribuidas y señalizadas en el espacio. 

No se permitirá el desplazamiento de público durante el espectáculo, deberán permanecer en los lugares asignados, excepto para el uso de sanitario. A tal fin, se deberán garantizar corredores de sentido único.