La Torre Mihanovich, otro ícono de Retiro

Por Josefina del Solar

En una nota anterior nos hemos referido a algunos aspectos generales de la calle Arroyo, sin duda una de las más singulares, no sólo de la zona de Retiro sino de la Ciudad en su conjunto. El trazado curvo que la caracteriza en una parte de su recorrido, el hecho de su breve extensión, más el interés que presenta en cuanto a su patrimonio arquitectónico, justifican lo expresado. En años recientes se la modificó en parte haciéndola semipeatonal, con reducción de su calzada y el agregado de otros elementos que han contribuido a cimentar el prestigio de refinamiento que la caracterizan.

Sobre algunos aspectos ya tratados, recordemos simplemente que el lugar en que se encuentra la calle Arroyo, hasta promediar el siglo diecinueve estaba ocupado por quintas, entre las cuales estaba precisamente la de don Manuel Andrés de Arroyo y Pinedo, que posteriormente daría nombre a la calle. Pero ya en la segunda mitad de ese siglo, la modernización de la ciudad, vinculada a la instalación del ferrocarril y de algunas industrias, transformó totalmente el lugar. Una de estas industrias fue la Cervecería de Emilio Bieckert, que como recordarán nuestros lectores habituales, ocupaba el sector de las calles Juncal y Esmeralda hasta el bajo (actual Avenida del Libertador). Hacia 1895 Bieckert vende su cervecería, y algunos años más tarde, para la época del Centenario de la Revolución de Mayo, el predio es adquirido por el empresario naviero Nicolás Mihanovich, quien seguramente convencido de la necesidad de sintonizar con los cambios que se estaban dando en la zona con la construcción de importantes residencias, decide subdividirlo en lotes para su posterior venta. Esto ocurre en 1911, y junto con la necesaria demolición de varias construcciones comienzan los trabajos de apertura de la calle Arroyo, que culminan al año siguiente.

El estilo de edificación que va a caracterizar a esta calle desde sus inicios va a estar inspirado en la arquitectura europea, principalmente francesa. Surge así en ella un conjunto de magníficas residencias particulares, algunas de las cuales todavía existen. También otras de estas edificaciones con características de petit hotel han desaparecido, víctimas de un afán devorador que parece tener nuestra Ciudad, y también por el trazado de la Avenida 9 de Julio, que al llegar hasta la Avenida del Libertador seccionó en dos a esta hermosa calle.

También ocurrió que por los años ’20 del siglo pasado comenzaron a surgir en Buenos Aires los primeros edificios de muchos pisos, llamados por eso “rascacielos”, ya con inspiración en las construcciones norteamericanas. Entre los primeros, a mitad de esa década, se va a contar el Edificio o Torre Mihanovich, situado precisamente en Arroyo entre Esmeralda y Suipacha, es decir en parte de los terrenos mencionados anteriormente.

La empresa Nicolás Mihanovich encargó el proyecto para dicha construcción al estudio de los arquitectos Calvo, Jacobs y Giménez, que había realizado ya varias importantes residencias particulares. Posteriormente, y además de la que nos ocupa, entre las obras de mayor relieve de este estudio se pueden mencionar el Cine Gran Splendid de la Avenida Santa Fe, o el Edificio Shell, que se levanta con el trazado de la Diagonal Norte en 1936.

La construcción del Edificio Mihanovich va a estar a cargo de la empresa Bencich Hermanos. Inicialmente se lo había proyectado con una altura de 95 metros, la que resultaba particularmente elevada, sobre todo si se tiene en cuenta que se trataba de una zona en la que primaba, como hemos señalado ya, otro tipo de construcciones. Finalmente, y luego de sortear algunas dificultades, se reduce la altura del edificio a 75 metros, culminando su construcción en 1928. A partir de allí su perfil en forma de torre va a transformarse en un elemento característico de la zona, y en un punto visible desde varias perspectivas.

En la construcción se utilizaron elementos del lenguaje clásico, tales como almohadillados, pilastras o cornisas, rematando en su parte superior con una pirámide escalonada de inspiración art déco. Inicialmente hubo allí departamentos, pero en la década inicial de los 2000 se reformó para la instalación del Hotel Sofitel, que lo ocupó durante varios años. Actualmente se encuentra desocupado, y lamentablemente no sabemos cuál será su destino futuro.

FOTO: El perfil en forma de torre del Edificio Mihanovich, y su altura, lo hicieron visible desde varias perspectivas.