Jaime Torres llevó al charango a un reconocimiento internacional

Con Jaime Torres, quien falleció el pasado 24 de diciembre en la Ciudad de Buenos Aires, podemos decir que se ha ido uno de los últimos representantes de la proyección folklórica en la Argentina, aquélla que alcanzó un notable nivel de calidad artística en los años ‘50 y ‘60.

Torres había nacido en Tucumán el 21 de septiembre de 1938, en una familia de origen boliviano. De chico aprendió con su tío Mauro Núñez los secretos del charango, pequeño instrumento de cuerdas característico de la zona andina,  al que iba a proyectar a niveles desconocidos hasta entonces, llevándolo en conciertos a Europa, Estados Unidos, Asia,  y en nuestro medio alcanzando nada menos que la sala del Teatro Colón.

Siendo apenas un adolescente Torres  se introduce ya en el ambiente de la música. En 1958 Ariel Ramírez descubre el talento del muy joven charanguista y lo incorpora a su compañía de arte folklórico. Por entonces Torres graba el disco “Folklore con Ariel Ramírez”, el primero de su carrera profesional y también el primero de varios que hará con el notable pianista santafesino interpretando piezas del repertorio folklórico. Después iniciará su propia trayectoria en grabaciones y actuaciones, llevando adelante una  carrera musical muy importante.  Son muchos los puntos que pueden destacarse, pero sin dudas la grabación en 1964 de la Misa Criolla de Ariel Ramírez, con Los Fronterizos y la Cantoría del Socorro dirigida por el sacerdote Jesús Gabriel Segade,  puede señalarse entre los más relevantes, ya que también la actuación en esta obra fue un móvil para realizar giras de presentación en los más diversos escenarios del mundo.

En 1975 Jaime Torres organizó el Tantanakuy en la Quebrada de Humahuaca, un encuentro de músicos de la región que se iba a realizar por varias temporadas. Participó en películas, y realizó muchísimas presentaciones en variados escenarios con su propia formación musical y también con renombrados solistas, desde el pianista Miguel Angel Estrella, el músico venezolano Hernán Gamboa, Eduardo Falú, Mercedes Sosa, Los Chalchaleros, El Tata Cedrón, la Camerata Bariloche, entre ellos.

Pero ninguno de sus grandes logros cambió su modo sencillo y su hablar pausado y reflexivo, una suerte de modestia esencial que lo caracterizaba. Y tampoco a lo largo de los años perdió una alegría introspectiva que emanaba al sacar de su instrumento una capacidad expresiva única.

Quedan sin duda sus numerosas grabaciones y videos para recordarlo, lo que intentamos además en este pequeño homenaje.            

FOTO: Jaime Torres dio a su instrumento una dimensión internacional