22 febrero, 2024
Arte

Arte para pensar. Magritte: Las memorias de un santo

Por Marcela Davidson

Cada obra de René Magritte (1898-1967) es una representación de objetos conceptualmente inconexos, para que cada espectador busque en su mapa creativo la revelación del sentido oculto. Los títulos de sus obras son parte del halo misterioso. Tan misterioso como las memorias de un santo o de cualquier espectador. Memorias y Sueños. 

Pinta el artista un fluir ordenado de libres asociaciones,  tal como sucede en ese descanso en el que dormimos bajo la apariencia de una quietud.

Su obra Las Memorias de un Santo, es un desconcierto visual y poético…quizás de anhelos. Paradójicamente sucede en la imagen el doble sentido de evocar a un recuerdo y aspirar simultáneamente al deseo del porvenir. Un sueño del pasado y a la vez un sueño por suceder. Cuántas veces los deseos son sueños irrealizables, y la memoria actualiza aquellos sueños, que de tanto soñarlos los incorporamos como vividos. Incluso he oído relatar vivencias verosímiles, probablemente de sueños que jamás sucedieron. 

Sobre el escenario pintado por Magritte las cortinas se abren al mar y el cielo, y el espectador contempla en trance atemporal. Los sueños aparecen detrás de las cortinas pesadas de pensamientos. Cada ser humano posee sus sueños detrás del telón. Magritte es virtuoso para pintarle  al sentido de la vista,  metáforas poéticas. Cada  espectador puede apreciar una Obra Visual de Arte y proyectar la obra propia. Cada mente humana guarda sus pensamientos vivos con escenarios en continuo movimiento. 

Voy encontrando mis sueños o memorias en Las Memorias de un Santo. Desconozco si Magritte en su representación rescataba un sueño irrealizable. También desconozco como espectadora y parafraseando a William Shakespeare, si mi sueño es o no es, si son o no son propias las memorias. 

Abro el telón a un sueño frugal porque algunos soñantes somos espectadores aspirantes a perseverar con vida proyectando un horizonte sin contaminación ambiental. Cielo oxigenado sobre aguas puras.

Cada obra de Magritte es tan misteriosa como los sueños y como la vida. Hoy sueño que nunca se cierre el telón del sentido. 

ILUSTRACIÓN: R. Magritte: Las memorias de un santo. Oleo s/tela. 1960.