Antes y después tecnológico

Vectra H2: simulación 3D de resultados para tratamientos estéticos

Hoy los avances tecnológicos hacen posible la opción de conocer lo que puede denominarse antes y después en nuestro propio cuerpo, a través de la simulación 3D. Vectra H2 es un sistema que, además, permite evaluar de forma precisa los niveles de envejecimiento y bienestar de la piel, para diseñar un plan de tratamiento integral a medida, previsualizando los resultados antes de iniciar cualquier procedimiento, sea mínimamente invasivo o no. 

Consejos, tips, tratamientos, día a día las redes sociales nos acercan miles de imágenes relacionadas con el bienestar y la medicina estética, que ya no se asocian con una carrera para llegar al verano, sino con el deseo de verse y sentirse bien todo el año. Ante una oferta tan grande, hay quienes se desorientan y también quienes quisieran  probar alguno de estos procedimientos, pero en muchos casos no lo hacen por el temor que se expresa en una simple pregunta: ¿cómo me quedará? 

La solución ante esta necesidad de conocer e informarse antes de comenzar cualquier tratamiento de medicina estética, en el amplio arco que va de lo no invasivo a lo quirúrgico, también llega a través de las imágenes y la tecnología. Un sistema práctico, no mayor que una tablet, permite a los profesionales captar, con una resolución que ningún equipo había conseguido hasta el momento, imágenes 3D del rostro, pecho y cuerpo, haciendo posible un mejor asesoramiento previo a todo tipo de intervención. 

Aunque recuerda al Photoshop, las diferencias son claras porque las reconstrucciones 3D que ofrece el dispositivo son reales y precisas, haciendo posible un mapeo del rostro y de cuerpo (360°), ya que cuenta con una plataforma giratoria sobre la cual pararse para que la cámara pueda capturar las imágenes tridimensionales.  

“El equipo Vectra H2 es una herramienta muy interesante para nosotros como profesionales, porque no solo permite ver resultados posibles, sino que permite visualizar  las condiciones actuales de la dermis, el daño acumulado o el bienestar que presenta, y a partir de allí diseñar un tratamiento único como la piel de cada persona,” explica el Dr. Andrés Cordero, especialista en dermatología y estética, tercera generación de una familia de dermatólogos.  

Y agrega: “Por ejemplo, con esta tecnología podemos evaluar la piel del rostro, el fotoenvejecimiento mediante la visualización de manchas, las telangiectasias secundarias al daño solar, arrugas, surcos, entre otras.” 

Desde una pequeña modificación hasta un cambio radical, resulta atractivo para quienes quieren comparar los resultados de diferentes procedimientos antes de pasar por el quirófano o el gabinete de estética, para quitar temores y ansiedades, llegar a la operación sin estrés o simplemente tener información para decidir. Tanto para alguien que por primera vez quiere encarar una intervención, como puede ser una rinoplastia y accede instantáneamente a la simulación en 3D, como para quienes piensan en colocarse implantes y desean hacer una prueba de los diferentes tamaños existentes, o para conocer cómo se vería su cara con los rellenos que son tendencia entre los mini-invasivos. 

“Revisar el grado de estiramiento, compresión, elevación o voluminización partiendo del estado actual de la persona es una gran ventaja, tanto para el médico como para el paciente. Se puede trabajar simulando tratamientos con rellenos, toxina botulínica, láseres, luz pulsada, ver el efecto tensor de los tratamientos, cómo quedaría la piel, su textura. Todo a través de un método objetivo y estandarizado, con un nivel de detalle y precisión muy elevado que solo las imágenes 3D en  alta resolución pueden brindar,” finaliza el Dr. Cordero. 

Asesoró: Dr. Andrés Cordero.