El entorno de la Torre de los Ingleses

La de la Torre de los Ingleses es sin duda una de las imágenes más representativas de Retiro, al punto que permite incluso identificar al barrio.

Este magnífico monumento es el regalo que Gran Bretaña hizo a la Argentina con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo que se festejaría en 1910. La donación fue aceptada por ley del Congreso de la Nación  del 18 de septiembre de  1909, y a través de un concurso el diseño de la Torre quedó a cargo del destacado arquitecto Ambrose Poynter, también británico.

Diversas circunstancias de la época, particularmente vinculadas al ámbito internacional, dificultaron el comienzo de su construcción, que se hizo con materiales provenientes casi en su totalidad del país donante. Como los profesionales, los técnicos y operarios que trabajaron para construirla tuvieron también esa procedencia. La inauguración finalmente se hizo varios años después de lo pensado, el 24 de mayo de 1816, en un acto que contó con la presencia del entonces presidente de la Nación, Victorino de la Plaza.

Su destino original le daba un protagonismo destacado. Por una parte el lugar de su emplazamiento, la Plaza Britania –actual Plaza Fuerza Aérea Argentina- era por entonces un ámbito bastante abierto; y la Torre con sus 60 metros de altura se destacaba en aquel momento por sobre cualquier otra construcción. Actualmente se pierde un poco en relación  a todo su entorno que ha cambiado mucho, y por supuesto no se destaca ya como en otros tiempos, comparada con edificios cercanos. En primer lugar la arboleda que la rodeaba tenía mucho menos desarrollo. Pero además desde la Torre misma hasta las cercanías del Río de la Plata, que alcanza a verse en esta foto que ilustra la nota, no había prácticamente construcciones, nada de los edificios que hoy conocemos en ese sector. Tampoco había sido diseñada la Plaza Canadá, que ocupa actualmente parte del espacio vacío que se abre a espaldas de la Torre hacia el Río.

Cabe agregar que las características arquitectónicas, su carillón que marca los cuartos de hora, y su reloj dotado de una importante maquinaria, son todos elementos que hacen de la Torre de los Ingleses un elemento de gran valor patrimonial para Buenos Aires. Y por suerte, pese a los cambios y a las circunstancias derivadas del conflicto bélico por Malvinas de 1982, se encuentra todavía en pie y en el mismo lugar en que fue emplazada originalmente.

FOTO: Antigua fotografía que muestra la Torre y su entorno