Retiro de otros tiempos: un paseo en “bañadera”

Si hoy en día decimos bañadera, lo que nos viene a la mente de inmediato es el elemento que utilizamos para bañarnos. Para nada lo relacionamos con otra cosa, menos con un medio de transporte.

Sin embargo vale recordar que hubo algo así llamado que se utilizó como medio de transporte y que tuvo bastante popularidad por medio de varios usos específicos, en Buenos Aires y también en otras ciudades del país, por ejemplo en Mar del Plata.

Puntualmente, se conocieron con el nombre de bañaderas a unos ómnibus sin techo, que comenzaron a usarse aproximadamente a mediados de los años ´20 del siglo pasado y circularon hasta la década del ´50. Y la denominación hay que tomarla como una manifestación del ingenio popular, siempre presente. Es que la forma de estos vehículos semejaba a la de una bañera de esos años. Hay que señalar además que eran los más largos que se conocieron por entonces.  Tenían habitualmente filas de cuatro asientos, y en algunos casos asientos individuales transversales a esas filas, lo que hacía, según algunos datos, que las más grandes pudieran transportar alrededor de 50 personas que debían ir sentadas ya que reglamentariamente los pasajeros no podían ir de a pie.

Como muchas veces ocurre con hechos de la vida cotidiana que por eso mismo no son documentados con precisión, hay diversas versiones sobre el uso específico de las primeras bañaderas, lo que merece sin duda un capítulo en las historias del transporte porteño. De todos modos, haciendo sólo una pequeña investigación al respecto nos encontramos con que se usaron para llevar grupos de personas a loteos de tierras que comenzaron a hacerse en localidades de la Provincia de Buenos Aires, en localidades que luego se van a hacer más populosas; también para acercar al Hipódromo de Palermo a aficionados a las carreras de caballos, o para que grupos de colegiales hicieran paseos específicos (se pueden encontrar datos al respecto).  Pero una función que parece haber sido la principal, consistía en servir como transporte turístico, como diríamos en términos de hoy. Se hacían entonces recorridos por la Ciudad de Buenos Aires, para conocer y admirar los lugares más elegantes de aquellos años. Así, hubo varias empresas que se dedicaron a utilizar estos transportes con esa finalidad.

Se puede decir entonces que las bañaderas, aunque más pequeñas por supuesto,  fueron precursoras por varias décadas de los ómnibus que hoy se utilizan para hacer conocer la Ciudad a los turistas, y que son precisamente descapotados en su parte superior.

Casi con seguridad la fotografía que publicamos se trata de eso: un grupo de personas paseando por la Ciudad de  Buenos Aires y aquí recorriendo Retiro, con sus mansiones señoriales, la Plaza San Martín y al fondo la iglesia del Santísimo Sacramento, el Kavanagh y el Plaza Hotel.

Toda una postal de este barrio, y con un transporte de otros tiempos.

FOTO: Una bañadera de paseo por Retiro, tomada en la bajada de Maipú, aproximadamente a comienzos de los años ´40.