El Palacio Paz XXI  une historia con modernidad

El Palacio Paz, ubicado frente a Plaza San Martín y referente del Beaux Arts parisino, es una de las residencias más grandes y lujosas de la Ciudad de Buenos Aires. José C. Paz -fundador del diario La Prensa- la mandó a construir cuando aspiraba a ser presidente de la Nación. No llegó a verla terminada como tampoco la vio su arquitecto, el francés Louis-Marie Henri Sortais, quien falleció antes de la inauguración, que fue en 1912. La legendaria mansión es sede del Círculo Militar desde 1938  y fue declarada Monumento Histórico Nacional en 2014.

En la actualidad el Palacio Paz se reinventa a partir de la existencia del Palacio Paz  XXI, un edificio de 11 pisos construido sobre los fondos del terreno que ocupa la residencia, donde funcionaba desde mediados de la década del 40 el anexo del pabellón de deportes del Círculo Militar. El emprendimiento, conformado por departamentos residenciales y oficinas, tiene dos accesos: uno sobre la avenida Santa Fe y otro sobre la calle Esmeralda. De esta manera, el gran portal de entrada al palacio también permitirá ingresar al nuevo edificio. Los propietarios, además, podrán compartir el jardín interior del palacio, de estilo francés. El Palacio Paz XXI cuenta con 94 unidades, tres subsuelos, tres locales comerciales, 57 cocheras subterráneas, un natatorio de 8×20 metros, un polígono de tiro y un gimnasio de 1000 m². Su superficie es de 15.000 m².

La compañía desarrolladora es RED/ Real Estate Developers, la cual contrató al estudio de los arquitectos Richter-Dahl Rocha –RDR Arquitectos-, con sede en Lausanne (Suiza) y Buenos Aires, y destacada trayectoria internacional, para diseñar el proyecto. La aprobación del emprendimiento demandó tres años, ya que al ser el palacio un monumento nacional, tuvo que intervenir la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos. La repartición estatal priorizó la idea de que el proyecto agregara valor al conjunto. También hubo reuniones con asociaciones vecinales y especialistas en patrimonio.

El flamante edificio con entrada por la calle Esmeralda (Foto La Gaceta del Retiro).

La concepción del proyecto fue unir lo histórico con lo contemporáneo sin que el palacio perdiera su esencia, su valor original, es decir una propuesta integradora. El resultado es un edificio imponente, moderno, elegante, que de acuerdo a lo señalado por la compañía desarrolladora, fusiona arquitectura, diseño, arte y tecnología. Se trata de un emprendimiento que reinterpreta la ciudad, síntesis perfecta entre pasado, presente y futuro. La relevancia del proyecto se basa en que contempla al mismo tiempo la puesta en valor del edificio histórico del Palacio Paz, exaltando de esta forma el potencial de la innovación y el de la tradición.

Las unidades, de 45 a 145 m², son muy luminosas, con magníficas vistas hacia el palacio, la Plaza San Martín, el edificio Kavanagh y la Torre de los Ingleses. El edificio tiene una ubicación privilegiada, se encuentra a sólo tres cuadras de Catalinas y cinco del microcentro. Causan asombro los balcones curvos que unen las medianeras vecinas, generando una imagen de gran belleza y originalidad. Un cielo raso de aluminio, que oficia de marquesina de entrada, le otorga un signo de distinción. Es un intento por reconstruir las caballerizas que ocupaban ese sector antes de que se construyera el gimnasio ahora demolido. El Palacio Paz XXI tiene dos alturas diferentes que se emparejan con la de las construcciones linderas.

Las obras comenzaron a mediados de 2016 y todavía continúan. Así lo pudimos comprobar cuando pasamos por el lugar hace unos días y vimos varias bolsas con escombros en el interior del palacio y un camión que salía de allí junto a varios obreros. Las unidades ya están puestas a la venta y en alquiler. Entre ellas, se alquila un amplio local comercial de 157 m², en el frente del edificio. La entrada principal y la de autos se ubicaron sobre Esmeralda 1061.

Laura Brosio