Decir no a la pirotecnia

Las fiestas de fin de año suelen ser un pretexto para una exteriorización que a nuestro juicio, y el de mucha gente, no puede ser más dañina.

Nos referimos por supuesto a la pirotecnia, que es peligrosa para la integridad de las personas –todos los años los hospitales deben atender heridos, en algunos casos graves-, pero además es sumamente molesta y perjudicial para los bebés, las personas mayores, los enfermos, y particularmente para los autistas, que sufren muchísimo los ruidos.

Y ni qué decir para los animales domésticos, perros y gatos, que experimentan verdadero pánico. Los que tienen animales saben hasta qué punto la pirotecnia arruina el momento grato o feliz de los brindis y los saludos, con los perros aterrorizados queriendo huir hacia quién sabe dónde, con el corazón que se les sale del cuerpo en una circunstancia que puede dañarlos enormemente y hasta causarles la muerte.

¿Qué puede ser lo positivo de arrojar pirotecnia? Incomprensible. No se prohíbe, o se ha sacado la prohibición en algunos casos por presiones de los fabricantes de esos elementos, tan dañinos. Entonces lo que resta es el criterio de las personas, que comprendan el daño que se hace. Además del gasto que significa, de un dinero que sin duda podría tener mejor destino.

Por favor, digamos no a la pirotecnia. Y hagamos cada uno nuestra campaña personal para concientizar a otros. Es también una manera de pasar mejor las Fiestas.

Acompañamos estas líneas con un dibujo que nos llegó por Internet. No sabemos quién es su autor, así que le pedimos disculpas por utilizarlo, pero nos pareció muy bueno y puede ayudar en este pedido solidario.