La Sala Leopoldo Lugones reabrió sus puertas

– Por Laura Brosio –

Los amantes del séptimo arte están de parabienes. Después de varias idas y vueltas y de permanecer cerrada durante casi cuatro años, la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín acaba de reabrir sus puertas. El acto de reapertura, que tuvo lugar el 15 de agosto, se inició con los discursos del crítico Luciano Monteagudo, programador de la sala; Marcela Cassinelli de la Fundación Cinemateca Argentina, y Jorge Telerman, director del Complejo Teatral de Buenos Aires.

Es una enorme alegría que vuelva a estar en funcionamiento esta sala, merced a la cual se formaron en materia cinematográfica incontables generaciones de argentinos, sobre todo si se tiene en cuenta el espacio cada vez más reducido que tiene el circuito alternativo frente a los tanques hollywoodenses. “La Lugones” permitió que muchos espectadores descubrieran a grandes directores cuyo material tal vez no llegaba a nuestro país o no duraba lo suficiente en las carteleras comerciales. Además, en los últimos años a los ciclos y retrospectivas se agregaron estrenos del cine nacional independiente.

La puesta en valor de la sala requirió un largo y dificultoso proceso pero valió la pena. Se la restauró respetando su identidad estética, ya que forma parte de un edificio patrimonial diseñado por el renombrado arquitecto Mario Roberto Álvarez a principios de los ‘60. Ahora la madera que reviste sus paredes resplandece, las 225 butacas originales se retapizaron y las proyecciones ofrecerán una mejor calidad de imagen gracias a los avances tecnológicos incorporados. Se sumó un proyector digital DCP de última generación a los de 35 y 16 milímetros que ya tenía la sala, que cumple este año su 50° aniversario: se inauguró el 4 de octubre de 1967. Eso fue con la exhibición de La pasión de Juana de Arco, de Carl T. Dreyer, que se volverá a presentar ese mismo día en 2017 a modo de celebración.

Esta nueva etapa comenzó con un ciclo denominado Cine argentino restaurado, compuesto por catorce exitosas películas de las décadas del 70, 80 y 90 de realizadores de la talla de Leonardo Favio, Adolfo Aristarain, Eliseo Subiela, Carlos Sorín, Pino Solanas y Sergio Renán. De esta manera, hasta el jueves 24 de agosto se pudieron ver –con entrada gratuita- copias recientemente restauradas de Hombre mirando al sudeste, El lado oscuro del corazón, Juan Moreira, Un lugar en el mundo, Sur, La película del rey y Gracias por el fuego, entre otras, en el marco del Plan Recuperar que llevan adelante DAC (Directores Argentinos Cinematográficos) y la empresa de preservación y restauración de films GOTIKA.

Este ciclo cederá el paso al estreno de Hermia & Helena, de Matías Piñeiro. El título del quinto largometraje del citado realizador remite a dos de los personajes de la obra Sueño de una noche de verano, de Shakespeare. La trama gira en torno a una joven directora teatral argentina que –gracias a una beca- viaja a Nueva York con la misión de traducir esa pieza al español pero la experiencia no resulta como ella esperaba; se imponen la desilusión y el desencanto. La película –filmada en Estados Unidos y parcialmente hablada en inglés- tuvo un recorrido auspicioso por los festivales de Locarno, Toronto y Nueva York. Las protagonistas son Agustina Muñoz y María Villar. El elenco también incluye actores norteamericanos del cine independiente.

Del viernes 25 de agosto al domingo 10 de septiembre se desarrollará, con el apoyo de la embajada gala, un ciclo que será la delicia de los seguidores del cine-arte: Grandes clásicos restaurados del cine francés. Se trata de 18 films recientemente restaurados en formato digital 4K, enviados especialmente desde París por el Institut Français. Son auténticas joyas del cine de todos los tiempos, que marcaron grandes hitos en la cultura contemporánea. Los espectadores podrán disfrutar de films de visión obligatoria, especialmente para aquellos fanáticos del cine de autor, ya que el ciclo incluye directores ícono en la historia de la gran pantalla: Georges Méliès, François Truffaut, Jean Vigo, Jean-Luc Godard, Jacques Tati, Jean Renoir, Max Ophüls, Marcel Carné, Jacques Demy, Robert Bresson, Joseph Losey, Éric Rohmer, Claude Sautet, Jacques Becker.

El ciclo comenzará con Viaje a la Luna (1902), de Georges Méliès, un film fundacional, un cortometraje mudo de catorce minutos considerado el primer film de ciencia ficción de la historia. La imagen de la cara de la Luna recibiendo el impacto de un cohete espacial se convirtió en un plano emblemático, citado constantemente por los cinéfilos de todo el mundo. Se presenta una versión restaurada a partir de una copia en colores pintada a mano.

Un clásico con todas las letras, imperdible y exquisito, es Los 400 golpes (1959), de François Truffaut, film que dio inicio al movimiento de la nouvelle vague, según algunos estudiosos. Un relato absolutamente conmovedor de ese adolescente marginal y desamparado, poco querido por su familia, que cae en el delito y termina en un reformatorio, donde es duramente castigado. Con un trabajo descomunal de su protagonista, Jean-Pierre Léaud.

De Jean-Luc Godard se ofrecerán El desprecio (1963) –con Brigitte Bardot y Michel Piccoli- y Pierrot el loco –con Jean-Paul Belmondo-. En la primera, una Bardot de desbordante sensualidad y crueldad humilla a más no poder a su marido mientras que en la segunda el frenético raid delictivo del personaje de Belmondo encontrará su final más trágico.

Otra película de culto incluida en el ciclo es Los paraguas de Cherburgo (1964), de Jacques Demy -ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes-, la comedia musical sentimental y agridulce que catapultó a la fama a Catherine Deneuve, que aún hoy, a sus 73 años, sigue trabajando y está tan vigente como siempre; su estrella continúa brillando en el firmamento del cine.

En tanto La reina del hampa (1952), de Jacques Becker, cuenta con una Simone Signoret impagable en esta historia de amor, celos, amistad y muerte que se desarrolla durante la Belle Époque.

De otro celebrado realizador francés, Jean Renoir, se presentará La gran ilusión (1937), con el protagónico de Jean Gabin como el soldado galo que es enviado como prisionero a una impenetrable fortaleza durante la Primera Guerra Mundial.

En El otro señor Klein (1976), de Joseph Losey, puede disfrutarse de un dúo que se las trae, nada menos que Alain Delon y la recientemente fallecida Jeanne Moreau. En el marco de la ocupación nazi en Francia, el personaje de Delon deberá probar ante las autoridades su condición de no judío frente a la existencia de un homónimo que sí lo es.

También está presente en el ciclo Jean Vigo a través de Cero en conducta (1933), un mediometraje donde lanza una fuerte crítica al sistema educativo represivo de entonces y muestra la rebeldía de los jóvenes como reacción a esa especie de prisión.

En un ciclo de estas características no podía estar ausente Robert Bresson. En este caso, se proyecta Pickpocket (1959). Un joven sale de la cárcel después de cumplir una condena por robo. Su madre muere y no le queda más alternativa que volverse carterista como medio de vida.

Una pareja muy peculiar protagoniza César y Rosalie (1972), de Claude Sautet: Yves Montand y Romy Schneider. Una mujer divorciada, con una hija pequeña, se debate entre el amor de dos hombres.

Por otra parte, el 31 de agosto la Sala Lugones estrenará El futuro perfecto, de la cineasta alemana radicada en Argentina Nele Wohlatz, ganadora de dos premios en el Festival de Locarno. Es una ópera prima arriesgada y audaz que retrata las dificultades que sufre una adolescente china para adaptarse a una ciudad tan hostil como Buenos Aires.

A comienzos de septiembre, se exhibirá un material inédito de Rainer Werner Fassbinder, una miniserie que realizó para la televisión alemana en 1972 y 1973 llamada Ocho horas no hacen un día. Un verdadero acontecimiento. La vida cotidiana de una familia de clase obrera sirve de marco para reflejar los conflictos sociales de la Alemania de los años 70.

Asimismo, en el mismo mes habrá dos festivales: uno de cine sueco, con títulos inéditos en nuestro país, y el de documentales, DocBuenos Aires.

La programación completa de la sala puede consultarse en la página www.complejoteatral.gob.ar.

En esta nueva etapa la entrada general cuesta $ 40 mientras que estudiantes y jubilados deben pagar sólo $ 20. El bajo valor de la entrada apunta a que puedan acercarse al décimo piso del Teatro San Martín la mayor cantidad de espectadores posible con el fin de gozar del tesoro artístico que brinda esta sala reacondicionada.

FOTO: La sala Lugones restaurada