La Plaza San Martín, núcleo del barrio de Retiro (Nota 2)

Por Josefina del Solar

En estas notas estamos reseñando aspectos fundamentales de la historia de la Plaza San Martín, considerándola como núcleo del barrio de Retiro, pero también como escenario de los cambios urbanos que se fueron dando a lo largo del tiempo en la Ciudad de Buenos Aires.

De Mayo a Caseros

En los años posteriores a la Revolución de Mayo, el lugar conocido como El Retiro, o Campo de la Gloria, siguió manteniendo los cuarteles, que van a tomar un nuevo protagonismo cuando en 1812 José de San Martín regresa desde España a su tierra natal para participar del proceso de independencia en curso. Dotado de una importante formación y experiencia militar, se pone bajo las órdenes de las autoridades de Buenos Aires quienes le reconocen su grado de teniente coronel y le encomiendan la formación de un regimiento de caballería. San Martín pone manos a la obra inmediatamente, y no satisfecho con el Cuartel de la Ranchería que se le había adjudicado, solicita el uso de los Cuarteles del Retiro, que a la fecha estaban disponibles. Concedido esto, el predio de la Plaza actual va a ser testigo de la formación del Regimiento de Granaderos a Caballo, instruido militarmente en forma directa por su fundador.

De ese lugar van a partir los Granaderos con su Jefe hacia San Lorenzo, y ya a comienzos de 1814 definitivamente hacia las campañas libertadoras. Debido a la presencia del cuartel con San Martín y sus granaderos, desde entonces y hasta que más adelante se le dé su nombre actual, el predio de la plaza va a ser conocido como Campo de Marte, en evidente alusión a su destino militar.

Al mismo tiempo se prohiben en Buenos Aires las corridas de toros, ya sea porque resultaban incómodas para muchos vecinos, o simplemente como una manera de rechazo a lo español, consecuencia del proceso de independencia vigente en aquellos años. La Plaza de Toros es demolida en 1819, luego de lo cual ya no volverán a hacerse este tipo de espectáculos en la ciudad de Buenos Aires. Los materiales de la construcción, de  la que han quedado algunas representaciones gráficas de época, son utilizados para ampliar y dar nueva fisonomía a los cuarteles, que adquieren los característicos arcos asimétricos que también pueden observarse en grabados y hasta en primitivas fotos.

Mientras, el predio que nos ocupa se había ido rodeando de quintas, algunos de cuyos propietarios van a perdurar en el nombre de calles cercanas a la Plaza San Martín, como Basavilbaso, por ejemplo. El centro de la actual Plaza pronto es mencionado como “el Paseo del Campo de Marte”, donde era de buen gusto hacerse ver por las tardes a caballo o en coche, de modo que las crónicas del periodismo de entonces lo reflejaran convenientemente. Asimismo significaban una atracción para las familias las bandas de música que tocaban habitualmente en el lugar, como por ejemplo la del cuartel de las cercanías. También se da esto durante el período signado por la figura de Juan Manuel de Rosas, entre 1819 y 1852, aunque a menudo con un tinte más popular, expresado en las carreras de sortijas u otros festejos de ese tipo con que se celebraban incluso las fiestas patrias, como lo refleja una conocida litografía de Carlos E. Pellegrini, fechada precisamente en pleno período rosista.

En las siguientes notas continuaremos recordando aspectos esenciales de la evolución de la Plaza San Martín en sus diferentes etapas.

Carlos Enrique Pellegrini: El Retiro. Litografía de 1848 que muestra una celebración de las Fiestas Mayas en la actual Plaza San Martín, con el fondo de los Cuarteles del Retiro.