La Casa del Teatro: El hogar que cobija a nuestros artistas retirados

En medio de los numerosos negocios que engalanan la avenida y la convierten en uno de los centros comerciales más importantes de la ciudad, en la avenida Santa Fe 1243 sobresale un edificio singular, de estilo art decó, que despierta un enorme afecto por parte de quienes conocen su actividad, ya que alberga a queridos artistas ya retirados.  Es la Casa del Teatro, entidad fundada en 1938 por la soprano Regina Pacini, esposa del ex presidente Marcelo Torcuato de Alvear, con el expreso fin mencionado que no puede modificarse bajo ningún concepto. Una obra encomiable e inmensa, un acto de amor que demuestra la devoción de la cantante por sus colegas, los artistas.

La construcción, que consta de diez pisos, fue diseñada por el arquitecto Alejandro Virasoro. Se inauguró con una fiesta que tuvo como nota de color que el chef era el actor Marcos Caplán –muy famoso en la época- y las cocineras, nada menos que las actrices Iris Marga, Luisa Vehil y Maruja Gil Quesada.

En sus ochenta años de historia, la casa fue presidida por figuras de la talla de Enrique García Velloso, Enrique Serrano, Luis Arata, Alberto Vacarezza, Francisco Petrone, Eva Franco, Iris Marga. Desde noviembre de 2016, quien ejerce la presidencia es la actriz Linda Peretz. En tanto, Mirta Legrand es la presidenta honoraria.

En los pisos quinto, sexto y octavo se encuentran las habitaciones de los huéspedes, que en este momento son 37. Para vivir en la casa se debe acreditar al menos 15 años de trayectoria, tener 65 años las mujeres, 70, los hombres, moverse por sus propios medios y no disponer de ingresos ni vivienda. Se les brinda albergue, comida y asistencia médica. Los pensionistas pueden ser de cualquier rubro ligado al espectáculo: actores, cantantes, escritores, bailarines, artistas plásticos, técnicos, utileros. Así lo expresa Guillermo De Lorenzo, integrante de la Comisión Directiva, que está conformada por doce personas, entre ellas por las actrices Marta González y Adriana Aizemberg.

La cantante Nelly Vázquez

Por el lugar pasaron personalidades relevantes como los cineastas Hugo Fregonese y Luis Moglia Barth, director de Tango, la primera película sonora argentina. Entre los huéspedes ilustres que hay en la actualidad está la legendaria cantante de tango Nelly Vázquez, quien, a su 81 años, continúa en actividad y más plena que nunca. Tuvimos la dicha de dialogar con ella. Expresó que hace siete años que vive en la casa y se mostró muy contenta con la atención que recibe.

En general, los domingos los huéspedes salen para visitar a familiares o amigos. En este momento, hay cuatro personas en lista de espera para entrar como pensionistas.

En el segundo y tercer piso está el Teatro Regina, que se inauguró en 1938 y tiene 400 butacas. En las paredes laterales del hall pueden apreciarse los bellos murales realizados por Benito Quinquela Martín en 1928. Por dicha sala desfilaron obras trascendentes como ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, de Edward Albee; El gran deschave, de Sergio De Cecco; Convivencia, de Oscar Viale y La felicidad, de Javier Daulte, entre otras. Se representaron piezas de Luigi Pirandello, Armando Discépolo, Griselda Gambaro, Jacobo Langsner. En la actualidad la cartelera está integrada por varias obras tanto para adultos como también alguna para chicos: Derechas, de José María Muscari; Conferencia sobre la lluvia, de Juan Villoro, unipersonal con Fabián Vena; Heinsenberg, el principio de incertidumbre, de Simon Stephens; El mundo de Hansel y Gretel.

Después de haber estado cinco meses vacía, desde febrero hay un nuevo productor a cargo de la sala, Diego Sorondo, con quien se firmó un contrato de alquiler por tres años con opción a dos más. En el Teatro Regina se desarrolla todos los años la ceremonia de entrega de los Premios Florencio Sánchez a la actividad teatral. Hasta 2017 se realizaba allí el ciclo de teatro semimontado llamado Teatrísimo -con la presencia de grandes actores- a beneficio de la Casa pero a partir de este año dejará de hacerse.

En la planta baja se ubica una biblioteca especializada en artes escénicas, que cuenta con 5.000 libros. Se inauguró en 1982 y su entrada es gratuita, si bien en este momento permanece cerrada, aunque se planea reabrirla próximamente. También en la planta baja pueden visitarse dos museos: la Sala Museo Carlos Gardel y el Museo Regina Pacini. No están abiertos todos los días sino sólo cuando hay un grupo ya inscripto para visitarlos.

En el cuarto piso se halla la capilla. En tanto, en el séptimo y el décimo funcionan dos entidades teatrales: Proteatro y el Instituto Nacional del Teatro. El noveno es ocupado por el comedor, la cocina, la sala de estar y la sala de usos múltiples.

Los recursos económicos con los cuales cuenta la casa provienen de diversas fuentes. Por un lado, está la recaudación de la venta de ropa donada tanto por actores y actrices como por personas que no pertenecen al espectáculo pero que seguramente son amantes del teatro. En este sentido, hasta la semana pasada se realizó la denominada Feria de los Artistas, organizada dos veces por año durante un mes, en la cual se ofrecen esos artículos. Además está la Boutique de la Casa del Teatro, que funciona en forma permanente. Por otro lado, están los ingresos percibidos por los alquileres de dos pisos del edificio a entidades teatrales y de dos locales a la calle. Sin embargo, la situación económica de la Casa está lejos de ser óptima, ya que el esfuerzo que debe hacerse para cubrir los gastos es muy grande, sobre todo si se tiene en cuenta la existencia de  27 empleados.

“La gestión de Linda Peretz es muy buena, ella trabaja muchísimo, incluso llegó a aportar bienes propios. Lo que pasa es que no se puede recaudar lo que necesitamos, entonces siempre estamos en deuda. Estamos tratando de que las cosas se hagan, estamos luchando mes a mes. Si descansamos, no podemos pagar. Heredamos una deuda muy importante con la AFIP, de la gestión anterior. A veces nos ayuda el Gobierno de la Ciudad o el Gobierno Nacional pero últimamente no lo hicieron. En cuanto a los alquileres, no se pueden actualizar demasiado porque los inquilinos se irían”, señala De Lorenzo. Asimismo, el dirigente remarca la gran colaboración que reciben de los actores y de la gente en general, que dona vestimenta de alta calidad y en perfecto estado para contribuir con la Casa. También se puede cooperar haciéndose socio de la entidad; el valor de la cuota mensual es de $100. Hasta ahora no está confirmado si este año se realizará la cena anual para 300 personas con un valor de $3.000 el cubierto que se efectuaba habitualmente. Se proyecta instalar un café en la planta baja, en el hall central, que contaría con un pianista después de las 17 horas. Sería un ingreso más.

Guillermo De Lorenzo

“Vamos a seguir luchando para tener subsidios, no vamos a quedarnos con el no. Esperamos que antes de fin de año el gobierno de la Ciudad pueda aportar algo. Queremos terminar con esa deuda enorme. Dentro de todo, estamos contentos, los huéspedes están bien, se sienten bien atendidos, la comida es buena, hay una enfermera permanente. A veces viene un médico pero no está fijo. Si hay una emergencia, se llama a PAMI”, comenta De Lorenzo.

Desde junio se está desarrollando el ciclo Todos por la Casa del Teatro, organizado por Argentores en formato de radioteatro, a beneficio de la entidad. Se presenta una obra el primer lunes de cada mes hasta noviembre en el Teatro Regina. La entrada es un bono contribución que va de $150 a $500 a voluntad de cada espectador. Jubilados y estudiantes pagan $100. Las localidades son sin numerar y se podrán adquirir dos horas antes en la boletería del teatro con un número por orden de llegada. La obra que se presentará el 3 de septiembre será El corso, de Manuel Cruz, con dirección de Santiago Doria.

Al salir de allí pensamos que ojalá pronto se le encuentre solución a los acuciantes problemas económicos que padece la Casa, para que este entrañable hogar de artistas pueda seguir sirviendo de cobijo a tantas figuras del espectáculo que lo necesitan, después de una larga trayectoria.

Laura Brosio

Foto destacada:

  • El edificio de la Casa del Teatro en la avenida Santa Fe.