Estado de las obras en el Barrio 31

En una reunión con vecinos, desde el Gobierno de la Ciudad actualizaron datos

Uno de los emprendimientos urbanos más amplios y complejos en cuanto a sus dimensiones y alcance -y no menos controvertido desde su inicio- que ha encarado la actual gestión en la Ciudad de Buenos Aires, es el referido a la urbanización de la villa 31, o Barrio 31 como se ha dado más correctamente en llamar. La intención expresada por los funcionarios en distintas oportunidades, es la de integrar al resto de la Ciudad a ese conglomerado habitacional, existente desde hace varias décadas, pero que en la última principalmente ha tenido un crecimiento verdaderamente significativo. Crecimiento habitacional y edilicio que puede comprobarse a simple vista, con casas de varios pisos construidas en su mayoría sin los correspondientes controles ni cumpliendo con normas edilicias ni técnicas de construcción adecuadas, y que carecen de infraestructura básica en muchos casos. Aspectos referidos a la seguridad también han sido motivo constante  de preocupación, que se hace extensiva a vecinos de Retiro por ser el más cercano junto con Recoleta.  

Ahora esa intención de la actual gestión de la Ciudad ya ha comenzado a tomar cuerpo de diversas maneras. Además la Legislatura porteña aprobó hace un par de meses en primera lectura el proyecto de urbanización. Por eso recientemente se convocó a los vecinos de Retiro a una reunión informativa para explicar cómo se está llevando a cabo la urbanización del Barrio 31 en sus diferentes aspectos. 

La reunión estuvo a cargo de Tomás Galmarini, Subsecretario de Integración Social y Económica, quien estuvo acompañado de Roberto Salcedo, presidente de la Comuna 1.

Apoyado en una serie de diapositivas que ejemplificaban sus palabras, el funcionario comenzó explicando los alcances generales del proyecto que ya se está implementando.

Se trata fundamentalmente de un plan de obras que en primer lugar apunta a dotar al barrio de infraestructura básica: agua potable, electricidad y red cloacal;  y comprende además la construcción de 1100 viviendas y el mejoramiento de otras existentes. Las viviendas nuevas van a ser adjudicadas a residentes que ya se han inscripto. Esto se hará mediante créditos accesibles y pagaderos a largo plazo, a 20  ó 30 años. El mejoramiento de otras viviendas ya existentes está en marcha, y comprenderá del total un 60% que pueden ser mejoradas. Esta tarea se hará por medio de cooperativas de trabajo. En cuanto a las obras de infraestructura, en la oportunidad se indicó que estarán terminadas en un 100% para agosto del año próximo.  

Puntualizó el funcionario que en la actualidad el barrio 31 tiene algo más de 40.000 habitantes, de acuerdo al último censo realizado, que es de 2010, y que existen unos 900 comercios. Hay una feria y otra por abrir, y se está construyendo además un centro gastronómico ubicado frente a Gendarmería.

En lo relativo a la educación, Galmarini puntualizó que están en construcción dos nuevas escuelas; y que en unos meses, el Ministerio de Educación de la Ciudad va a trasladar sus dependencias al barrio. Además –agregó- se acaba de terminar un Centro de Formación Profesional.

Sobre el tema salud, el funcionario señaló que se busca descomprimir a los hospitales cercanos, que están sobrepasados en su capacidad de atención. Para esto, en el barrio que se está urbanizando ya se están construyendo tres centros de salud, que podrán estar funcionando a pleno en octubre del año que ya se inicia.

En la reunión, luego de la exposición del Subsecretario Galmarini, y según la dinámica habitual de estos encuentros, vecinos que se habían anotado hicieron algunas preguntas. Entre las más relevantes alguien presente inquirió sobre los costos y la financiación del muy ambicioso proyecto. El funcionario respondió que alcanzará los U$S 450 millones, que surgen de préstamos del BID y el Banco Mundial. También un vecino preguntó sobre la anunciada reforma de la traza de la Autopista Illia, si era realmente necesario encarar eso. El funcionario respondió que esa modificación tenía el objetivo central de la integración física de la villa al resto de la Ciudad, pero que se iba a concretar recién para el 2020.

Varios detalles más se trataron, y como cierre Galmarini invitó a los presentes a que visiten el barrio en transformación para comprobar en forma personal todo lo que se está realizando allí.

 FOTO: En la reunión se informó a los vecinos presentes sobre la urbanización del Barrio 31.