El desperdicio de alimentos y sus consecuencias

Por la Dra Viviana Baranchuk (*)
Según datos existentes, un tercio de la producción mundial de alimentos se estropea o se desperdicia antes de ser consumido. Esto equivale a casi 1.300 millones de toneladas de alimento apto para el consumo humano al año que no se utiliza.
En una época como la nuestra, en la que casi mil millones de personas pasan hambre, esto es un exceso, y representa además una pérdida de mano de obra, agua, energía, tierra, más otros insumos necesarios para dicha producción, además del impacto ecológico propio de toda actividad humana.
La pérdida y el desperdicio de alimentos se produce en las distintas etapas de la cadena de suministro de alimentos, esto es desde la producción inicial hasta que llegan a nuestros hogares.  Esta disminución puede ser accidental o intencional, pero en última instancia conduce a una menor disponibilidad de alimentos para todos.
En los países industrializados las pérdidas son tan altas como en los países en desarrollo, pero mientras que en los primeros más del 40% de las pérdidas de alimentos se produce en la venta minorista y el consumo, en los segundos la mayor parte de ésta se produce en las etapas de post cosecha y procesamiento.
Hay que destacar también que los consumidores de los países industrializados desperdician casi la misma cantidad de alimentos (222 millones de toneladas) que la producción neta total del Africa Subsahariana (230 millones de toneladas).
Actualmente, la búsqueda de una reducción en las pérdidas y el desperdicio de alimentos atrae creciente interés y suscita actuaciones a nivel mundial. Gobierno, instituciones de investigación, productores, distribuidores, minoristas y consumidores tienen enfoques diferentes sobre el problema. Pero es importante que los distintos actores comiencen a buscar soluciones creativas e innovadoras a un mal que tiene como víctimas a millones de personas en todo el mundo.
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La Dra. Baranchuk es Directora Médica de la Fundación DAAT. Esta es una entidad dedicada al cuidado de la salud, con la difusión de hábitos de vida saludables, y el trabajo en temas de prevención de enfermedades de la nutrición.