Como luce la Estación Retiro hoy

Por Laura Brosio

¿Cómo está la Estación Retiro del Tren Mitre hoy? ¿Qué evaluación puede realizarse después de varios meses de concluidas las reformas que la pusieron en valor? Fuimos al lugar y dialogamos con usuarios, empleados y comerciantes, quienes nos brindaron su visión al respecto. En este sentido, hay unanimidad en las opiniones, todos coinciden en que la terminal, luego de la remodelación, “quedó divina, linda, bonita”. En sus rostros puede apreciarse un gesto de satisfacción. Diariamente 60.000 pasajeros transitan por allí.

Recordemos que las obras comenzaron en diciembre de 2016 y culminaron hace menos de un año. Fueron llevadas adelante por Trenes Argentinos Operaciones. Consistieron en una renovación integral, buscando recobrar el esplendor de principios del siglo pasado. De este modo, se reformaron la fachada, la cúpula, los ingresos, el hall central, los andenes y el subsuelo. La inversión fue de 650 millones de pesos.

La última remodelación había sido en 2001. Desde ese momento la estación estaba prácticamente abandonada, con suciedad, ratas, caños y mobiliario rotos, y cableados sin ningún tipo de control. Resulta asombroso el contraste de la terminal actual con el estado que presentaba antes. También los usuarios procedentes del interior se sorprenden con el cambio, pudimos comprobarlo con pasajeros que venían de Ramallo y de Rosario.

Declarada Monumento Histórico Nacional, la terminal fue construida por los arquitectos Eustace L. Conder, Roger Conder y Sydney G. Follett, y el ingeniero Reginald Reynolds, todos británicos establecidos en el país. La obra comenzó en junio de 1909 en el solar de la Avenida Ramos Mejía 1358 y estuvo lista para 1914. La inauguración tuvo lugar el 2 de agosto de 1915 y fue llevada a cabo por el presidente Victorino de la Plaza.

Apenas se ingresa al hall resaltan el orden y la limpieza.

La fachada se ve resplandeciente: los bloques de piedra que la conforman fueron aseados y se lustraron las piezas de bronce. En cuanto a la cúpula, también luce a nuevo: se restauraron los ornamentos originales, se colocaron doce reflectores LED y se revistió la base con piedra París.

Apenas se ingresa al hall central resaltan el orden y la limpieza, el lugar está impecable. Puede percibirse una mayor luminosidad a partir de la restauración de los ventanales, que permite más entrada de luz. Por otra parte, se quitaron los carteles publicitarios que provocaban una nociva polución visual. Ahora la publicidad se ubica exclusivamente en los tótems, donde además se difunde el estado de los servicios. Se reformaron los techos -eliminando las filtraciones-, los relojes, los números de los andenes, las antorchas que iluminan las columnas, las boleterías. Además, se colocó nuevo mobiliario –como bancos de cemento sin respaldo y bancos de madera con respaldo para la espera de los pasajeros- y se construyeron los sanitarios desde cero. Las paredes y los pisos se readecuaron de acuerdo a los originales. En este sentido, se recuperaron los baldosones blancos, que volvieron a lucir prístinos y con el mismo diseño que antes. Por otro lado, se nota la existencia de mayor seguridad tanto de la Policía Federal, de una agencia privada y de vigiladores de Trenes Argentinos que recorren la estación en un carrito.

La cartelería electrónica que indica los horarios de los servicios es de última generación.

Un aspecto que se destaca es la existencia de varios locales comerciales que se ven pulcros y renovados. Todos los negocios debieron acomodarse a un cierto estilo para respetar la estética y la historia de la estación. A Sabina, la titular de un puesto de diarios, le “encanta” cómo quedó la terminal. “Como a todos, me remodelaron el puesto. Estas reformas me cambiaron la vida. Hace veinte años que estoy acá. Antes estaba ubicada en el medio y estorbaba. Ahora, con la nueva ubicación, vendo más. Mejoró mucho la seguridad. Antes la gente pasaba apurada; ahora la gente pasea, se sienta, disfruta de la estación”, concluye. Entre los locales, hay cafeterías, hamburguesería, farmacia, bancos, negocio de celulares, casa de lotería, un local para el pago de servicios, otro para efectuar diversos trámites, una panadería artesanal, dos maxikioscos.

Un aspecto que se destaca es la existencia de nuevos locales comerciales.

Los cambios también vinieron por el lado de la tecnología: se instalaron nuevas luces LED, un nuevo sistema de audio y de cámaras de seguridad, que son monitoreadas desde la misma estación, y hay Wi-Fi libre y gratuito. La cartelería electrónica que indica los horarios de cada servicio es de última generación.  

No falta la arista espiritual: en medio del salón hay un pequeño altar consagrado a la Virgen María del Rosario de San Nicolás colmado de flores. Asimismo, hay lugar para la historia y el arte: una escultura del expresidente Bartolomé Mitre, quien le da el nombre a la línea ferroviaria, nos da la bienvenida en una de las entradas. 

Esta es la nueva cara de la Estación Retiro: radiante, pulcra, ordenada, moderna. Ojalá se realicen las tareas de mantenimiento correspondientes para que permanezca así por mucho tiempo.